Bueno, entre este y mi anterior blog llevo 3 años escribiendo mis intimidades. Y no solo eso, sino que también me habeis podido ver completamente desnuda, y últimamente incluso en fotos más subidas de tono de lo normal. Creo que ya tenemos la confianza como para comentaros un tema. Bueno, no me voy a andar con rodeos porque el titulo ya lo dice claro. Mi anterior sexo era el de un chico. Decidí someterme a tratamiento y operación porque desde pequeño no me sentía… “agusto”. No era porque me atrajesen los chicos, sino porque mi figura era más bien femenina (aunque no era para nada amanerado) y me sentía más chica que otra cosa. Lo que tenía claro desde un principio era que si tiraba para adelante, sería con todas las consecuencias. Estube trabajando desde bien joven para juntar el dinero necesario, no para la hormonación, sino para la operación de cambio de sexo. La verdad es que hormonandome, y con mis pechos ya formados, la cosa parecia diferente. Lo más curioso, es que durante el tiempo que esperé a la operación de sexo recibí muchas propuestas sexuales. No me imaginaba la cantidad de gente (chicos y chicas) que querían tener sexo con un transexual. Al principio hice caso omiso pero recibí un par de ofertas de gente muy bien situada, o eso creo, porque no me iban a pagar precisamente poco. Después de hacer muchos números, pensé que sería la mejor forma de pagar gran parte de la operación y deshacerme lo antes posible del prestamo que habia pedido.
Como podeis ver la operación tubo un exito innegable. El chichi que me hicieron roza la perfección, tal y como les pedí. Pero los gastos que me ocasionó aún los tengo latentes. De ahí que no me pueda permitir muchos lujos, quizás uno de los pocos es mantener esta web/blog.
Bueno, creia que a la vez que desnudaba mi cuerpo, podría desnudar mi alma ante vosotr@s, mis amig@s.














